martes, 30 de octubre de 2012

DE GUERRILLERO POR ACCIDENTE, A DOCENTE POR CONVICCIÓN



 
 
Enrique Alonso, en la selva salvadoreña de Chalatenango, cubriendo los combates del Movimiento Farabundo Martí como fótografo y periodista de la cubana Agencia Latina
 
 
 
 
 
 



Esta primera entrevista que realizo en este blog,  tiene por protagonista a un personaje casi novelesco que te aportan una dosis impagable de inspiración y de frescura.

 

Se trata de un madrileño de cincuenta años, revolucionario por convicción, que ha combatido, sin buscarlo, en movimientos populares como el Frente Sandinista en Nicaragua, el salvadoreño Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional o la guerrilla Tupac Amaru en  Perú; entrevistado, como reportero de la cubana Agencia Latina, a los líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Manuel Malaranda “tiro fijo” y a “el Mono Jocoy”, al tiempo que ha tenido la oportunidad de intercambiar algunos pareceres con el lídeR cubano Fidel Castro o tenido el privilegio de ser ahijado del profesor Enrique Tierno Galván.

 

Un hombre que ha vivido en primera persona lo que significa la supervivencia; que ha comprendido que el valor de la experiencia no puede ser suplido por ninguna otra clase de saber; que ha deambulado por la selva amazónica huyendo de la represión del dictador peruano Alberto Fujimori y  convivido con los indígenas de la Amazonia y que, tras regresar a España en 1988, continuó ampliando su ya extenso  nivel cultural y filosófico, con estudios de Historia e  innumerables libros de la más variada condición, autor y procedencia.

 

Actualmente, imparte clases en el  CONFO de la Universidad de Valladolid, preparando a sus alumnos para la Cooperación Internacional, y regenta una céntrica librería en el centro de Valladolid que lleva el nombre de uno de los más grandes focos del saber de todas las épocas. Alejandría.

 

Su nombre, Enrique Alonso.
 
 
 
 
 
 
Enrique Alonso en su librería vallisoletana de Alejandría
 
 
 
¿Se puede atribuir a algún acontecimiento especialmente relevante tu beligerancia activa por el activismo social?
No, no se puede atribuir a ninguna causa especial, sencillamente es una de esas cosas que se llevan en la sangre, que te han enseñado y has aprendido en tu entorno familiar más íntimo.
 
 
Después de haber recorrido América entera, desde México hasta la Tierra del Fuego en el cono sur argentino, viviendo apasionantes aventuras  y después de haberte visto obligado a abandonar España en 1966 y no haber retornado hasta 1988, ¿ qué significa para ti la palabra Patria?
   Es un concepto que para mí no tiene ningún sentido, de hecho no me considero de ningún sitio, más que de aquel en el que vivo en cada momento.
 
 
Como integrante de las Brigadas de Alfabetización, impartías clases en Nicaragua en 1980  ¿cuál fue el detonante que provocó el que te alistases en las filas del nicaragüense Frente Sandinista, años después del triunfo de la Revolución?
Ninguno en especial, sencillamente me encontré, “por accidente”,  en medio del fuego cruzado entre el ejército sandinista y “la contra”, de manera que tuve que tomar el fusil como acto de autodefensa y en favor de quién entendí, en aquel momento, que luchaba por una sociedad más justa, y ese era el Gobierno Sandinista, antes de que esta Revolución degenerase.
 
 
 
Una Brigada de Alfabetización impartiendo sus clases
 
 
 
¿Quieres decir que no hubo un momento concreto en qué decidiste ser guerrillero…….?
No, no lo hubo, se trató de una decisión en la que lo que estaba el juego,  cuando decidí combatir, no fue ninguna clase de romanticismo, sino la propia supervivencia en medio de una guerra que no había buscado.
 
 
¿Recuerdas cómo te sentiste la primera vez que tomaste un arma de fuego?
La verdad es que no lo recuerdo, pero sí puedo afirmar que no es algo de lo que uno tenga que sentirse orgulloso, ya que fue una acción impulsada por el instinto de supervivencia, algo que en un momento como ése, no se racionaliza, simplemente se ejecuta.
 
 
            ¿Disparaste contra alguien alguna vez?
Sí, varias veces, y además me consta que, en más de una ocasión, disparé con acierto haciendo blanco, algo que no se puede explicar racionalmente si no se ha vivido personalmente una experiencia así, pues en ese momento, sencillamente no sientes nada, lo único que vale entonces, es el sentido del deber que te impulsa y el instinto por sobrevivir.
 
 
¿Es cierto que uno de esos “enemigos” a quiénes heriste en Nicaragua era un mercenario vasco?
Sí, es cierto, le destrocé la rodilla de un disparo y, cuando me acerqué a él para desarmarlo, me sorprendió descubrir que en uno de sus bolsillos había una insignia del Athletic de Bilbao, de donde deduje que era vasco, si es que se puede atribuir alguna nacionalidad a los mercenarios……
 
 
¿Es cierto que, muchos años después, te lo encontraste paseando por Madrid y que estuvisteis conversando, hasta el punto de que, actualmente, mantienes comunicación con él?
Sí, así es; aparentemente esto puede sorprender a cualquiera menos a quién ha vivido en primera persona una experiencia tan extrema como es la de combatir; lo que sólo nosotros sabemos es que, con independencia del bando donde hayas combatido, lo que siempre subsiste es un enorme respeto por el contrario, él me respetaba porque luchaba por unas ideas, y yo le respetaba porque él era un profesional de la guerra.
 
 
Después de haber experimentado lo que significa disparar contra otro,  ¿tienen sentido  acciones como ésta?
Absolutamente ninguno, por ser absolutamente inútil, lo cual no debe justificar el que te tengas que ver compelido a pedir perdón o asumir un sentimiento de culpa, sencillamente porque lo que se hace en un momento dado pertenece sólo a ese momento y a lo más íntimo de cada cual, sin que lo hecho entonces tenga por qué suponer una carga para toda la vida.
 
 
¿Existe algún paralelismo entre acción guerrillera y la  de una organización terrorista?
Hay que tener mucho cuidado con los términos que se utilizan porque lo que para unos es un movimiento guerrillero, para otros es una organización terrorista y viceversa; mientras no son pocos los países de Sudamérica, como por ejemplo Colombia, donde la organización independentista vasca ETA es vista como un movimiento de Liberación Nacional, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de ese país, FARC, sin embargo, son contempladas como una organización terrorista; y, exactamente lo contrario si invertimos los términos, y esto es así, porque resulta fácil contemplar las cosas desde el prisma de romanticismo que implica la lejanía geográfica del foco del conflicto.
 
 
 
 
 
¿Qué significó para ti como guerrillero la palabra Revolución y qué significado tiene para ti, hoy, ser revolucionario?
Siempre me he basado en la teoría que elaboró Trotski de la revolución permanente, y siempre tomando el concepto revolución como cambio. Nunca he considerado una algarada callejera como revolución, ni tampoco la violencia (que siempre es consecuencia de una ruptura de las reglas sociales); únicamente la educación puede producir la evolución (revolucionaria) de la sociedad.
 
 
¿Has tenido, a lo largo de tu vida, alguna relación con el Partido Comunista?
Nunca he pertenecido a ningún partido, desciendo de una saga de personas
comprometidas  con su tiempo, que me alertaron desde el mismo día que nací contra las verdades absolutas. Sí, he colaborado habitualmente con personas vinculadas o que directamente militaban en los distintos comunismos que me ido encontrando a lo largo de mi vida, (siempre más cerca de los utópicos o de los que estaban haciendo, más que teorizando), y siempre lejos de los autoritarios y teológicos.
 
 
 
¿Qué opinión te mereció el líder sandinista que luego se paso a la “Contra” conocido como Eden Pastora? ¿Tiene sentido el sueño bolivariano del presidente venezolano Hugo Chávez?
Pastora era un hombre de acción con una base ideológica bastante pobre, respondía al concepto de caudillo decimonónico, héroe patrio, libertador…, un asalto al poder para gobernar él, sin más proyecto.
El mismo perfil que Chávez. Son populismos que se alzan sobre la desesperación, prometiendo a cada uno lo que quiere oír. El problema está en esa mezcla rara de medidas sociales, autoritarismos, búsqueda de enemigos y patriotismo, en la que los más desfavorecidos empiezan a tener la sensación de ser realmente protagonistas. Su triunfo, por otra parte, está en las inversiones sociales, mientras sus oponentes quieren volver a un sistema de injustica social sin ningún matiz.
 
 
Llegados a tal punto, se hace obligatorio preguntarte cuál es tu opinión del mítico guerrillero Ernesto Guevara de la Serna, “el Che”?
Sencillamente, era un iluso, un romántico carente de la capacidad de otros grandes revolucionarios como Fidel Castro, que no aprendieron el principio clave de toda Revolución, cual es que ninguna es igual y que todas requieren para triunfar de la connivencia imprescindible del propio pueblo, por eso lo que Guevara pretendía en Bolivia era un suicidio como finalmente resultó siendo, y por eso también triunfó la revolución castrista.
 
 
 
Ernesto "Che" Guevara de la Serna, médico argentino t gran revolucionario
 
 
 
¿Has conocido personalmente a Fidel Castro?
Sí, y aunque no le entrevisté, si intercambié algunas palabras con él; Fidel es un hombre de una personalidad arrolladora, impresiona su presencia, no sabría explicarlo, pero es un tipo que te deja una impronta, un gran revolucionario y un muy mal dirigente, capaz de ganar la Revolución usando la clave de la estrategia con un saldo no superior a dos mil víctimas mortales.
 
 
¿Cuál fue el motivo de tu estancia en Cuba? 
Había sido contratado como reportero y fotógrafo de guerra por la Agencia  Informativa Latinoamericana “Prensa Latina” con sede en La Habana; desde allí, fui enviado a cubrir numerosos conflictos internacionales desde los que enviaba mis crónicas y mis fotografías, experiencia en la que me sentí completamente libre y en la que no estuve sujeto a ninguna clase de censura.
 
 
 
 
 
Posteriormente, estando estudiando en la Universidad de Lima conociste en las aulas algún mimebro del  Movimiento Revolucionario de Liberación Latino Tupac Amaru con el que terminaste viéndote involucrado y con el que participaste activamente en el intento de golpe de estado contra Alberto Fujimori, ¿cómo resumirías aquella experiencia?
Fue muy dura y muy frustrante, porque el intento de golpe de estado fracasó y la represión contra el Movimiento fue terrible, viéndome obligado a huir, a través de la selva durante nueve meses, sin apenas compañía, sin comida y sin apenas enseres, de manera que, una vez más, viví una lucha desesperada por sobrevivir.
 
 
 
Movimiento Revolucionario peruano Tupac Amaru
 
 
 
¿Cómo fue tu experiencia en la selva amazónica?
Fue todo menos romántica, pues la selva es durísima e inhóspita y, sobre todo, tremendamente displicente, pues en aquella huida hacia adelante aprendí muchas lecciones; el tener que sobrevivir cada día sin nada más que tu fortaleza física y mental, en medio de un ambiente tan inhóspito, te hace crecer como persona y te enseña lecciones de un valor incalculable que jamás olvidas.
 
 
¿Cómo fueron tus encuentros con los nativos de la selva del Amazonas?
El diálogo con los indígenas es gestual y se basa sobre todo en el intercambio de cosas o trueque, pues estos  “salvajes”, así calificados en Occidente,  son acogedores y hospitalarios, siempre que cumplas una sola condición: que los respetes como pueblo y como seres humanos, por eso yo siempre participé con ellos en sus actividades vitales más cotidianas aunque, precisamente por ese mismo respeto también, me mantuve alejado y me abstuve de participar en sus ceremonias religiosas y en sus ritos sagrados.
 

 
La selva amazónica
 
 
¿Cómo describirías al indígena originario de esas tierras?
El aborigen de la Amazonia es un ser humano sencillo que no se complica la vida, que vive el día a día, y al que no le importan absolutamente nada que geográficamente sus poblados hayan quedado adscritos bajo la soberanía de un país o de otro; tienen una esperanza de vida de cuarenta años y su supervivencia como pueblos es directamente proporcional al colonialismo religioso o social de que hubieran podido ser objeto, un colonialismo agresivo que, lejos de integrador, trata, muchas veces, de aniquilar su propia idiosincrasia.
 
 
¿Qué ocurrió en aquella cueva de la selva donde, pese a ser advertido por los nativos, finalmente entraste?
Estando en un poblado de la Amazonia, los aborígenes me hicieron saber que en la cueva que allí había, habitaba un extraño murciélago al que nadie había fotografiado nunca, motivo que me impulsó a ser yo el primero en hacerlo, por lo que decidí adentrarme en ella, pese a ser advertido por los aborígenes de que la cueva estaba “maldita”; pese a la advertencia, decidí adentrarme en la cavidad, sin que hasta el día de hoy, los especialistas en enfermedades tropicales se hayan puesto de acuerdo en diagnosticar el extraño mal que, desde entonces, me aqueja, consistente en un cansancio y unas molestias inexplicables en los pulmones que me están acarreando graves problemas respiratorios.
 
 
De todas las Revoluciones que has vivido desde cerca, cuál de todas ellas despertó en ti mayor esperanza y cuál mayor fracaso?
Nunca me he ilusionado con ningún gobierno, (por definición una institución conservadora) , pues siempre me he basado en la revolución permanente. Las mal llamadas revoluciones, son como un río desbocado fuera de su cauce que destroza todo, retornando al estado inicial cuando las aguas se calman (revolución francesa de 1789, rusa de1917. etc). La demopedia (educación en la democracia), se basa en esos pequeños cambios cotidianos que siempre tienen efecto a muy largo plazo… Mi campo de trabajo son los seres humanos, no tomo en consideración las instituciones, y mucho menos las fronteras, patrias o pasiones irracionales; todas esas macro estructuras me parecen una desgracia en sí mismas, por lo tanto, no me puede defraudar unos engendros que nacen como un fraude.
 
 
 
 
 
En una de tus misiones como reportero de Agencia Latina, llegaste a la capital de la Amazonia colombiana en plena selva, llamada Leticia, ciudad limítrofe con Perú y el Brasil, ¿ qué es lo que viste allí Enrique?
Lo que presencié en Leticia me marcó muy profundamente; presencié como en este escenario, tenían lugar los encuentros más surrealistas, las negociaciones más inimaginables y los acuerdos más esperpénticos; allí te puedes encontrar por igual a plenipotenciarios de cualquier gobierno negociando a tres bandas con la CIA y con los cárteles de la droga; o a ministros, del país menos imaginado,  negociando, indistintamente, con terroristas que con traficantes de armas; o a mercenarios ofreciendo sus servicios, por igual, al MOSSAD israelí que a la Yihad Islámica, en Leticia todo es posible y yo he sido testigo de ello.
 
 
 
 
Leticia, la ciudad "fantasma" colombiana ubicada en el centro de la selva amazónica
 
 
 
Como reportero, has entrevistado a históricos personajes como los líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC  el "Mono Jocoy” Y Manuel Marulanda “Tirofijo”,  ¿qué puedes contar de aquellas entrevistas?
Del “Mono”, recuerdo que era un tipo que parecía tomarse a broma todo lo que hacía hasta un grado difícilmente describible mientras la CIA lo desprestigiaba tildándole de narcotraficamte, y de Manuel Maralanda “Tirofijo”, que era un marxista leninista convencido que actuaba inspirado por ideales.
 
 
 
 
 Manuel Maralanda "tiro fijo", lñider de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC
 
 
 
 
 
 
EL "Mono Jocoy", famoso narcotraficante colombiano entrevistado por Enrique
 
 
 
 
Un hombre con tan pronunciada vocación por el activismo social como tú, sin embargo, no ha militado en ninguna organización, salvo en la CNT, militancia que mantuviste poco tiempo ¿por qué esa militancia y por qué tan corta duración?
Fundamentalmente, mi afiliación a la CNT fue debida a la gran admiración que profesaba por el gran revolucionario que fue y sigue siendo Jaime Pozas, todo un ejemplo de autenticidad y compromiso con las ideas libertarias, ideas que, no olvidemos, tienen su origen en las raíces mismas del socialismo; mi abandono de la militancia fue debida a que en la CNT siguen sin “mirar el calendario”, y sin comprender que 1936 ha quedado ya muy atrás en el tiempo y en la historia, y que es necesario mirar hacia el futuro.
 
 
¿Está el anarquismo pasado de moda?
Rotundamente no,  pues el anarquismo está plenamente vigente; ser anarquista es atender al principio de dar cada uno lo mejor de si mismo y recibir según sus necesidades, es decir, sin ser conscientes de ello, todos ejercemos acciones libertarias cada día siempre que, aquello que hagamos, lo hagamos en bien de la sociedad, más allá de estereotipos, proclamas y signos exteriores.
 
 
Teniendo en cuenta que la Historia está escrita por los vencedores, ¿desde qué perspectiva podemos abordarla para extraer las lecciones que no se pueden olvidar?
Es una respuesta complicada, pero creo que la clave está en investigar con objetividad el mayor número posible de perspectivas desde la que contemplar la realidad, para que, fruto de esa investigación, podamos hallar elementos objetivos sobre los que poder reconstruir la historia desde la máxima objetividad posible, pues más allá de lo que la historiografía oficial presenta como cierto, a menudo se esconde una realidad bien diferente: la “otra historia”.
 
 
¿Es cierto que tu padrino fue el profesor Enrique Tierno Galván?
Sí, es cierto, ya que en los tumultuosos años de las revueltas estudiantiles en la Universidad Complutense de Madrid, fuimos muchos los que fuimos apadrinados por el “viejo profesor”.
 
 
Creo que has tenido la oportunidad de intercambiar algunas palabras con el actual ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón, ¿qué recuerdas de esa experiencia?
No tengo precisamente un buen recuerdo, me pareció un personaje mesiánico, reaccionario y prepotente, que cree estar en posesión exclusiva de la verdad, que cree ser, como “legionario de Cristo” que es u Elegido, y que está rodeado de un poderoso equipo de asesores encargados de transmitir una imagen que no es, por tratarse de uno de los personajes más ideológicamente extremistas que tiene la dirección del Partido Popular.
 
 
¿Qué opinión tienes del Estado como organización política?
Hay que matizar la idea de Estado, creo que hay que mantener una organización solidaria que redistribuya la riqueza y gestione temas como la sanidad, las infraestructuras o la educación (no autoritaria)… Desde pequeño, me eduqué en ese modelo de socialización, y lo que llaman aquí Estado, (que no es más que un disfraz para las patrias, las naciones y demás germinadores de odios), nunca ha significado nada para mí.
 
 
 
 
León Trotsky, "padre" de la Revolución Permanente
 
 
 
Desde el curso 2011/2012, has impartido clases en el CONFO de la Universidad de Valladolid para jóvenes que se preparan para la cooperación internacional ¿cómo ha sido esta experiencia?
Tremendamente enriquecedora, y espero que lo sea durante este curso también; enfoqué las clases de una manera diferente, de manera que no me limitaba a ejercer la docencia al uso, sino que hice de la duda la clave principal, orientándoles para que se cuestionasen todo desde la reflexión y la racionalidad, algo que provocó en los chicos un enorme desconcierto, hasta el punto de que percibí que tenían realmente miedo a expresarse libremente, algo que fue cambiando, día a día, y de lo que me sentí profundamente orgulloso.
 
 
Esta manera tan elocuente de independencia en el arte de enseñar creo que te supuso serios problemas……
Sí, al  final del curso, en el claustro de profesores, me hicieron muchas preguntas, y si bien es verdad que las respuestas parecieron convencerles, hubo uno de ellos (luego supe que a punto de prejubilarse y militante de Izquierda Unida) que, subido de tono y con un léxico hiriente, trató de desprestigiar mi labor aduciendo que estaba pervirtiendo a los clavales.
 
 
¿Y qué sucedió después?
Sucedió que se me comunicó que no renovarían mi contrato para el curso siguiente, algo de lo que tuvieron que retractarse, ya que, llegada la hora de las nuevas matriculaciones, los chavales se negaron en redondo a hacerlo, si no era readmitido su profesor, ante lo cual decidieron contratarme nuevamente.
 
 
Tú que has desplegado una intensa labor periodística como reportero ¿crees que el periodista nace o se hace?
Yo no soy periodista; de hecho, no soy nada, no hay nada que me determine
tanto como para constreñirme con el verbo ser. Las noticias que escribí, las fotografías que he publicado… las hice; cuando pasas por la vida con una postura de sujeto activo, observas, ves lo que tienes alrededor y lo utilizas como una herramienta para tu propósito; cuando he presentado mis fotografías en foros profesionales siempre me han dicho que no soy fotógrafo, que los “auténticos”… , y me sueltan toda la batería de frases hechas, y sí se te ocurre llevarles la contraria, enseguida se convierten en víctimas. No tengo ninguna vocación de perseguidor,  por lo que acepto no ser (lo que no haré nunca es intentar parecerme a los “verdaderos”), ahora vendo libros y, por supuesto, no “soy” librero, de la misma manera que, en su día, hice fotografías o artículos de prensa, sin ser fotógrafo ni periodista, o combatí sin ser guerrillero.
 
 
Participaste activamente en el Movimiento 15-M, ¿cuál es tu valoración? ¿se le puede considerar el anticipo de otros movimientos por llegar mucho más más beligerantes? ¿qué opinión te merece el 25 S?
No creo que el movimiento social que se ha iniciado con la crisis económica haya fracasado. Volvemos a la revolución permanente. Con el 15 M se inició algo que se irá desarrollando con el tiempo y tendrá sus consecuencias en el futuro. Las propuestas de 1968, tardaron veinticinco años en materializarse, y ahora sería impensable volver a la situación que motivó aquella protesta. Se irán consiguiendo cosas a lo largo de los años, pensar que esto tendría consecuencias inmediatas es de una inmadurez que raya con la insensatez. Y a partir de ese momento, tenemos dos opciones: la conservadora, que es pensar que aquí se acaba la historia y que no se debe cambiar nada ( que es lo que han hecho los que triunfaron con las propuestas del 68 y han sido incapaces de evolucionar), o pensar continuamente como hacer cosas nuevas.
 
El 25 S hay que analizarlo con frialdad. Su deriva violenta no es más que brotes de provocadores, por ahora no tiene visos de derivar en violencia organizada. Lo que sí es preocupante es el objetivo: los cargos electos. Lo verdaderamente democrático, sería que esas energías se dedicasen a educar a la gente sobre el significado del voto, para que no votasen a inútiles e irresponsables. Me parece peligroso que, de todas las instituciones implicadas en la deriva autoritaria y corrupta del Estado, únicamente se ataque a quiénes representan cargos electos (sometidos a un control muy deficitario por la falta de cultura democrática), pero a nadie parezca importarle que sean sustituidos por cargos de libre designación sin ningún control. Se está pidiendo la dictadura.
 
 
 
 
 
Si de ti dependiera, cómo sería el sistema educativo que desearías?
El sistema educativo tiene que ser científico y universal. Esto no quiere decir que desprecie la parte mágica, espiritual y abstracta que considero fundamental para el desarrollo integral de la persona, pero eso tiene otros ámbitos más particulares, y sobretodo unos procesos madurativos que no están en la edad escolar. No se debe imponer un mundo abstracto, considero que hay que dar al niño todas las claves de las que disponemos para que cada uno busque su propio mundo mágico a lo largo de los años.
La educación aparte de la sociedad (ya he dicho antes que ese Estado autoritario tiendo a ignorarlo), pervierte la percepción de la realidad. Yo quiero que mis hijas aprendan lo mismo que sus compañeros… Y es “mí” (no la de la sociedad, los profesores o los curas) obligación, complementar lo positivo y ofrecerles alternativas a lo negativo, sin crearles un mundo irreal.
 
 
Cuéntame el proyecto de radio en el que estás involucrado.........
Un proyecto en el que haremos divulgación literaria y tertulias bien acompañadas de Jazz. Vuelvo a lo mismo de antes, hago lo que creo positivo, si no tiene las consecuencias que esperaba, asumo que lo he planteado mal y cambio de estrategia, Mi proyecto ahora es recuperar algo que el autoritarismo nos había arrebatado: el poder hablar con respeto… Empezamos con libros y música, ya veremos si se puede ampliar este formato a otros temas.
 
 
En una ocasión me hablaste de la alta responsabilidad que para ti supone el haber sido padre, podrías explicarnos por qué?
La paternidad es una decisión que debería ser consciente, asumir que un nuevo ser viene indefenso al mundo, y que es tu obligación formarle para que pueda elegir la forma en la que quiere participar en la sociedad, aportando según su capacidad, un deber que yo tengo que ayudar a potenciar. Soy un padre abuelo porque no me decidí a dar ese paso hasta que tuve ya cierta edad, pero a partir de ese momento me centré en poner en práctica todo aquello que siempre había defendido en abstracto. Y en esas estoy, guardando el equilibrio entre los dos extremos de la sociopatía, el que se educa como un lobo solitario en permanente lucha con su entorno y los niños hiper mimados.
 
 
¿Hay esperanza para el ser humano? Hay motivos para ser optimistas ante el futuro?
La esperanza es un término mágico-religioso, nunca la tengo en consideración. Por ahora, estoy centrado en juntar datos objetivos y procurar que mis interpretaciones filosóficas sobre esos datos, no sean una barbaridad. ¿Optimista? No. Pero tampoco pesimista. Suelo construir mi vida según el concepto de materialismo filosófico de Symploque (entrelazamiento), con hilos que son más suaves y más ásperos, más largos o más cortos, de mejor material o de pichiglas, el resultado final será algo que observaré en un futuro, por ahora pretendo seguir haciendo, tejiendo ese tapiz que cada día se aleja más de las verdades absolutas.
 
 
Gracias Enrique, ha sido un placer
El placer ha sido mío, Antonio

1 comentario:

  1. Un reportaje, denso, claro y definitivamente en actitud manifiesta con la revolución permanente. Muy buen trabajo Antonio. Me acerco, incluso en ocasiones hasta la identificación con este señor de quien desconocía todo y a quien desearía conocer más, casi con un ánimo vital por curar ignorancias propias. Creo que hay mucha escuela en su experiencia de vida y mucho coraje y deseo de vivir la vida desde una incansable responsabilidad y compromiso personal por los otros. Un fuerte abrazo.

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