martes, 22 de julio de 2014

ISRAEL, EL ESTADO CRIMINAL POR EXCELENCIA















Conocida es la opìnión que tengo del Estado como principal forma organizada de represión institucionalizada y enemigo visceral de la libertad del individuo.


Infinidad de ejemplos avalan esta afirmación a lo largo de la Historia:

- guerras provocadas con atentados de falsa bandera como fueron el hundimiento del Lusitania el 5 de mayo de 1915, el más que sospechoso ataque contra Part Harbor el 7 de diciembre de 1.941 o el auto ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York (World Trade Center) el 11 de septiembre de 2001.

- activación del terrorismo de Estado, como fueron los casos en España de los GAL en la llamada “guerra sucia” contra ETA o el desplegado por el Reino Unido de la Gran Bretaña frente a la legítima lucha del pueblo irlandés por su independencia.

- todos los golpes de Estado auspiciados por el Ejército, principal baluarte y garantía de los desmanes del Estado, cualquiera que sea el ropaje con el que se le quiera vestir, como fueron por ejemplo, todas las Dictaduras del Cono Sur americano en la década de los 70.

- o acciones criminales como las desarrolladas por los servicios secretos franceses contra el Raimbow Warrior, buque “insignia” de Greenpeace en 1.995 o la toma criminal por el presidente ruso Vladimir Putin del teatro Dubrotka de Moscú tras ser retenidos sus espectadores como rehenes por un comando checheno el 23 de octubre de 2.002.

La enumeración de acciones criminales por los Estados a lo largo de la Historia sería interminable, pero de entre todos, por su sadismo, reiteración, impunidad, maldad y desproporcionalidad, el Estado criminal de Israel es, sin duda ninguna, el que se lleva la palma del desprecio y condena más contumaz por parte de cualquiera que tenga un mínimo de sensatez y de sangre en las venas.

Este Estado fascista donde los haya (que sus amigos los  Estados occidentales tienen la desvergüenza de calificar de democrático), es una provocación en sí mismo, ya que hasta su teatral y artificioso parto estuvo rodeado de toda clase de insidias y acciones criminales (como el secuestro y extorsión de varios embajadores que iban a  votar “No” a la Partición de Palestina, que admitió la ONU el 29 de noviembre de 1.947).

Con independencia de las diferentes opiniones que pueda haber sobre “el derecho a una tierra donde vivir para los judíos”, dicho derecho jamás podrá construirse ni sustentarse privando a otro pueblo de su derecho a una tierra donde vivir, como se ha hecho con el pueblo palestino, otro pueblo mártir al que la comunidad internacional ha abandonado a sus suerte como hicieran asimismo, entre otros muchos, con el saharaui o con el armenio.

26 Resoluciones de la ONU incumplidas por Israel, único Estado del mundo que, incumpliendo su Resolución 242, no ha fijado sus límites fronterizos para legitimar así el robo constante de sus tierras a los palestinos a través de despiadadas y criminales “colonizaciones”, esto claro está, en los tiempos en los que hasta el Consejo de Seguridad intentaba adoptar estas Resoluciones, algo que ahora, con la matanza genocida del pueblo palestino en la Franja de Gaza, ni siquiera han tenido la vergüenza de intentar.

Aunque los Estados cuentan siempre con la impunidad de sus desmanes, lo de Israel supera todos los límites por el descaro, prepotencia y desprecio con el que se muestran, sin el menor escrúpulo, ante la comunidad internacional, asesinando a discreción a civiles de cualquier condición, bombardeando hospitales, amenazando y asesinando periodistas y activistas de ONG como la Cruz o la Media Luna Roja, entre otras muchas y, sometiendo, desde hace ya ocho años, al escaso territorio que todavía no le han robado al pueblo palestino a un bloqueo que repudia una conciencia mínimamente sana.

Y mientras el genocidio palestino continúa sobre la excusa del “derecho a defenderse”, los dirigentes mundiales, que no parte de sus pueblos, miran hacia otro lado, no vaya a ser que se enfade el llamado lobby judío criminal, controlador de los medios de comunicación y de los poderes financieros, el “oxígeno” del capitalismo de Estado.

¿Hasta cuándo? Probablemente hasta que acaben con todos, porque ya no bastan los asesinatos selectivos (es decir, las despreciables “acciones militares” con que los medios de desinformación occidentales califican estos crímenes, incluidos los perpetrados contra la llamada “Flotilla de la Dignidad”), ya que Israel ni ha respetado ni respetará nunca a nada ni a nadie, ni siquiera al Derecho Internacional, aptitud avalada por sus amigos los dirigentes de Los Estados Unidos, principalmente, y los del resto del mundo occidental.

“Todos los palestinos son nuestros enemigos y deben morir, su sangre debe estar en nuestras manos”, palabras de una “guapa” diputada ultraderechista israelí Ayelet Shaked, una trepa más del profesionalismo político de la escoria parlamentaria de este país nazi que está superando, en muchos aspectos, los desmanes de la Alemania de Hitler y de sus aliados.

Si lo que persigue Israel es generar en torno a sí la ira del mundo, lo está consiguiendo; si lo que persigue es el exterminio del pueblo palestino, lo está consiguiendo también; pero si lo que pretende es contar con la comprensión o la solidaridad de alguien como yo, sólo encontrará desprecio y asco, de la misma manera que la Resistencia palestina, representada por Hamas /catalogada como terrorista por los estados terroristas que apoyan al genocida estado sionista), contará siempre con mi apoyo y simpatía, cualesquiera que sean los medios utilizados, siempre que los objetivos sean militares, políticos o funcionarios, en sentido amplio, al servicio del Estado criminal israelí. 


Si algún palestino leyese estas palabras, que sepa que somos muchos los que los llevamos en el corazón.




Todas las Resoluciones de la ONU condenando a Israel incumplidas por este Estado criminal  http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=12614







martes, 17 de junio de 2014

¡¡¡ VÁYASE FELIPE VI !!!







Cuando quedan sólo unas horas para que se escriba otra triste página de la historia de ese invento político llamado España, nos aprestamos a ver cómo un nuevo Borbón, llamado esta vez Felipe VI, intenta usurpar la cúspide de la jefatura del Estado (y digo intentará porque la soberanía es un derecho individual natural y, por lo tanto, inalienable e indelegable), intento que ya hicieran todos sus predecesores de dinastía y de institución.


Han pasado treinta y nueve años desde que su papá, el rey franquista conocido como Juan Carlos I, fuera impuesto por la fuerza de la amenaza militar y la claudicación de unas fuerzas políticas traidoras a la soberanía popular, especialmente por parte del PCE y del PSOE encabezado por el artista principal de esta película, Felipe González.


En sólo unas horas, el legado franquista seguirá perpetuándose para escarnio del sentido común y de la inteligencia, una ceremonia del esperpento que durará el tiempo que tengan programado que dure quiénes todavía entienden que no ha llegado el momento de instaurar la III República, la otra forma de organización política que atenta, igualmente, contra el poder indelegable de la soberanía.


En sólo unas horas, Madrid será literalmente sitiada, el pueblo impedido de hacer uso de su legítimo derecho a manifestarse y, el Estado, sometido a una curiosa pero nada sorprendente “alerta antiterrorista máxima”.


En sólo unas horas, señor don Felipito de Borbón, será usted entronizado como Felipe VI, rodeado del mismo boato y de la misma parafernalia que su papá y sus antecesores, con la curiosa anécdota de que su papá no asistirá al acto, probablemente, porque alguno de sus innumerables “compromisos de Estado” se lo impedirán.


Será usted, Felipe VI, un Rey indeseado por muchos, por eso muchos, entre los que me apunto, le deseamos (en lo que concierne al desempeño de su labor como Rey), todo tipo de dificultades, infortunios, desventuras y adversidades, tantas, que le obliguen a usted a dejar el Trono y  a abandonar este país, al igual que hizo su bisabuelo Alfonso XIII, aunque la próxima vez, muchos esperamos que lo sea por muchas muchas generaciones.


Por éso, aunque todavía no haya sido coronado, yo le exhorto a que, si en algo le importa el bienestar de “su” pueblo,  se vaya señor Felipe VI, se vaya antes de llegar, aunque eso ya sé que es mucho pedirle a usted, lo mismo que lo fue para todos sus antecesores, empezando por su papá, que por cierto, seguirá siendo Rey y Capitán General de los Ejércitos en la Reserva, con cargo al pueblo, claro, faltaría más.

jueves, 12 de junio de 2014

CATECISMO ANTI BANCOS




Resulta difícil "enganchar" al gran público en un tema tan árido como es el de los continuos desmanes de que somos objeto los usuarios de servicios financieros por parte de las entidades financieras, pero no hay más remedio que hacerlo.


Para ello, y desde hace varios meses, el autor de este blog ha publicado igualmente una especie de "catecismo anti bancos" que deberíamos conocer todos aquellos que no estamos dispuestos, desde el conocimiento de nuestros derechos, a ni una sola afrenta más frente al modo, tantas veces arbitrario, de que las entidades financieras hacen gala tan habitualmente.


https://www.facebook.com/ponfrenoatubanco es el nombre del muro de Facebook donde podrás encontrar este "catecismo", el cual, a su vez, sirve de cobertura al libro "Cómo defenderse de los abusos bancarios y de los ficheros de morosidad", pudiendo acceder a mi blog sobre los bancos en http://ponfrenoatubanco.blogspot.com.es/ y dirigir tus preguntas y sugerencias a ponfrenoatubanco@gmail.com

sábado, 7 de junio de 2014

EL CANTO DE SIRENAS DE LA III REPÚBLICA





Observo con gran interés los últimos acontecimientos que estamos viviendo los habitantes de los diferentes pueblos de España, tras la abdicación del penúltimo Borbón y la inminente Coronación del nuevo sucesor del garito monárquico.


Un interés no exento de preocupación, habida cuenta de las muchas incongruencias y no menor contradicciones en las que están incurriendo no pocas personas que, llevados por su mejor voluntad pero montados en el caballo de la ignorancia, se están dejando llevar por los cantos de sirena de la quimera paradisíaca de una hipotética III República.


Frente a lo que pudiera parecer, existen múltiples razones para sospechar de la existencia de toda una trama tendente a desactivar los regímenes monárquicos, no como consecuencia de los nuevos aires populares, sino porque estos museos de la Prehistoria ya han dejado de ser útiles a los arquitectos del Sistema.


Convendría no perder de vista la Historia, para recordar que la II República, frente a la idílica imagen que de ella se ha publicado y de la que sigue haciéndose poco menos que un Altar fue, una respuesta burguesa sustentada sobre el poder mercantilista de las élites y la garantía represiva de la Guardia Civil y de los Guardías de Asalto, cuyos desmanes fueron múltiples siguiendo las órdenes de unos gobiernos que se llenaron las manos de sangre en innumerables ocasiones (al respecto recomiendo leer el artículo de Félix Rodrigo Mora “Ante la abdicación del Rey, ni Monarquía ni República burguesa, Revolución Integral”) http://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/2014/06/ante-la-abdicacion-del-rey-ni-monarquia.html


Las masas populares están siendo llevadas hacia un atolladero del que no son conscientes, en el que lo que se pretende es hacerlas creer que están siendo protagonistas de una nueva Historia cuando, en realidad, son únicamente los peones movidos por las redes invisibles de quiénes pretenden instaurar un “orden nuevo político” que sólo aspire a cambiar las formas pero nunca sus contenidos, de hecho los colores de las banderas o los himnos o los Jefes de Estado me son absolutamente indiferentes, porque ningún cambio será real sino va a acompañado de una nueva conciencia y de una nueva escala de valores.


Por lo tanto, desear acabar con esta putrefacta institución monárquica llena de corrupción y de traiciones de toda índole, no implica ser partidario de una nueva República aunque, consciente de la imposibilidad de instaurar, por ahora, un gobierno por asambleas en cierta medida parecida o semejante a la Comuna de París de 1871 (para algunos historiadores el primer gobierno popular de carácter autogestionario), requeriría de un período de transición en el que el pueblo, fuera tomando consciencia de su verdadero Poder y de que su inalienable soberanía jamás pueda estar en manos de meros profesionales de una Política que sólo podrá hacerse desde las colectividades pequeñas donde la voz de cada cual sea atendida y donde quepa hablarse de la única Democracia real existente, la democracia asamblearia.

martes, 3 de junio de 2014

FELIPE VI, EL CONTINUISMO DE LA PUTREFACCIÓN







En unas semanas asistiremos a la entronización de Felipe de Borbón y Grecia como nuevo Rey de España bajo el título de Felipe VI.


Toda la maquinaria institucional que ha dado soporte a la Monarquía en la figura de Juan Carlos I, se apresta corriendo a ultimar todos los detalles para que el continuismo de una institución tan anacrónica y putrefacta  como esta, continúe mancillando la Historia de los pueblos de España que jamás han merecido tener a ningún jefe de estado, y menos todavía a ningún Rey.


Se ampararon en crear una parodia juridíco política llamada Transición, para camuflar el continuismo del Régimen de otro reyezuelo sin Corona que prefiero no nombrar, que sometió a los pueblos de España a su infausto poder absoluto durante 36 años, tres menos que su “hijo” predilecto, el todavía inquilino del Palacio de la Zarzuela.


De nada servirán ni el sentido común ni la racionalidad, para que la Monarquía pase a los anales de la más triste historia de este país, como tampoco servirá de nada, el clamor popular pidiendo un cambio de Régimen que a la casta ni al corporativismo neoliberal imperante interesa de momento en absoluto.


Un pretendiente a ser Rey, no debería temer que el pueblo, a quién tanto dice amar, se pronunciase para consentir o no esa nueva encarnación real; por el contrario, el desprecio de todos los Reyes a cualquier expresión democrática y su burla permanente al sentir popular, hacen que la sucesión y permanencia del Trono fundamente su razón de ser en la casta mediática y político parlamentaria (negación de cualquier democracia real) y, en última instancia, en el Ejército, su garante y mantenedor.


Para mayor sonrojo, a partir del momento de la entronización, no tendremos solo un Rey, sino dos, cuyo mantenimiento correrá a cargo de las arcas públicas para regocijo de la élite y escarnio de las clases populares.


Por lo tanto, ya lo sabemos, nos toca padecer otro Monarca, pero personalmente, y ya antes de llegar la fecha de su Coronación, sólo deseo que su reinado vaya de mal en peor hasta el punto de que tenga que verse obligado a abandonar el país, lo mismo que ya hiciera su bisabuelito Alfonso XIII en 1931.


Y no porque mi deseo sea instaurar la III República, Régimen que sólo servirá para legitimar otra forma de organización del Estado tan represivo y antipopular como el Monárquico, sino porque, para empezar, habré tenido la oportunidad de ver caer a un impostor real, al tiempo que, el gobierno por asambleas, gana terreno en la conciencia y en el corazón de las gentes sencillas, únicas que pueden hacer Política desde el carácter indelegable de su soberanía, incompatible con  ninguna clase de representación, ni republicana, ni mucho menos Monárquica, por la gracia de Dios.
T después de esta tragedia, un poco de humor.

lunes, 2 de junio de 2014

LA ABDICACIÓN DEL REY Y EL PSOE







Hoy es un día para la Historia, pero no para una nueva Historia sino para abrir una página más de una Historia tan vieja como indeseada.




Hoy "Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I" ha presentado su abdicación a la Corona de España, no para librarnos de su yugo, sino para encadenarnos más todavía a ella en la persona de su querido hijo, Don Felipe de Borbón que, salvo que estalle por ahora una Revolución imposible, reinará con el nombre de Felipe VI.




Múltiples reacciones se han sucedido durante toda la jornada y numerosas manifestaciones se han desatado por todas las ciudades del país en favor de un referéndum sobre la continuidad de esa prehistórica institución que atenta contra la inteligencia llamada Monarquía y en favor de la III República española, sin reparar en que lo único que están preconizando es un cambio en la forma política de un Estado que, republicano o monárquico, siempre sojuzga al pueblo sometiéndolo bajo sus estructuras capitalistas y represoras.




Pero de todas las reacciones de los partidos políticos más variopintos y de los medios de desinformación más implantados, la reacción que, no por sorprenderme sí quiero destacar sobre manera sobre todas las demás, ha sido la del PSOE, un partido que no se ha sumado a ninguna de las concentraciones convocadas en todos los pueblos y ciudades del país, cuya ausencia, más allá de otras consideraciones, constituye una vergüenza para cualquier socialista que se precie y una traición a los ideales de tanta gente que ha luchado y defendido con su vida los ideales del socialismo.




Por si alguno todavía no lo sabía, este es el PSOE, un partido acabado, sumido en la desintegración, corroído por la vergüenza de haber perdido su identidad histórica y marcado por unos dirigentes que si los militantes tuvieran un mínimo de coraje, mañana mismo echarían por la ventana de sus burguesas sedes, una ejecutiva del partido al que le ha faltado tiempo para agradecer los servicios prestados al Rey franquista que ellos, para vergüenza de cualquier militante de izquierda, han legitimado con su política rastrera y repleta de traiciones, empezando por Felipe González.

PABLO IGLESIAS Y EL LEGADO DEL 15 M






Una semana después de la pantomima electoral de las Elecciones Europeas, se hace preciso hacer una reflexión sobre “Podemos”, el nuevo partido que ha irrumpido en la escena política encabezado por Pablo Iglesias, auténtico ganador social y mediático de estos comicios.


He de confesar que este personaje me cae bien: llama a muchas cosas por su nombre, no se pone la levita propia de la casta política (a saber, trajecito y corbata de última moda), rompe los estereotipos al uso con su cuidada coleta y, además de preparado intelectualmente, también sabe escuchar y respetar a quiénes ni siquiera lo merecen.


Sin embargo, su espectacular irrupción electoral y el hecho de que durante los últimos meses haya peregrinado por los debates televisivos más reaccionarios de los voceros de “la casta”, no han hecho sino acrecentar mis sospechas en torno a si este nuevo fenómeno político social pudiera ser algo más que el discurrir natural de las cosas o, por el contrario, la creación controlada y teledirigida de un nuevo líder cuyos tiempos pudieran estar marcados por los grandes manipuladores del Sistema.


Capaz de llegar al gran público con su discurso popular inundado de verdades objetivas (que algunos califican de demagógico), y su talante abierto y negociador capaz de atraer sectores clave como el de la población juvenil más desencantado y el de los 35 años,  hacen sospechar que Pablo Iglesias pudiera ser un nuevo producto prefabricado por el Sistema para dar respuesta, en forma de un líder carismático, a gran parte de las reivindicaciones del  Movimiento 15 M.


Me gusta su discurso agresivo contra el desmadre de la Banca, el fraude fiscal y los paraísos fiscales, me parece muy loable su discurso sobre la Renta Básica, me parece muy acertado también su propuesta sobre las “puertas giratorias”, así como la derogación del Plan Bolonia, los Centros de Internamiento para Inmigrantes y del tratado de Lisboa, pero no me queda claro qué es eso de “auditar” la deuda, cuando el señor Pablo Iglesias, como politólogo que es, debería saber que la deuda es impagable y que su mantenimiento está provocando el ahogamiento de los pueblos y de las naciones.


Tampoco he oído hablar al señor Iglesias de qué es lo que haría con los cuerpos represivos de un Estado que él no niega sino que aspira a robustecer; ni de asambleísmo, corazón de la única democracia real; por el contrario, sí le he oído proponer varias alternativas para potenciar el consumo,  o lo que es lo mismo, la sangre del Sistema capitalista y neo liberal, ignorando que, precisamente el no Consumo, es el arma más poderosa de que disponemos quiénes de verdad  queremos terminar con el Sistema, algo que, es evidente, el señor Pablo Iglesias no se propone, de ahí que me ría a carcajadas cuando oigo a algún lunático descerebrado calificar a este reformista de antisistema, cuando lo único que propugna, en realidad, es un “lavado de cara” para que nada cambie sustancialmente pues si no ¿cómo se puede decir que está preparado ya, en solo año y medio, para presidir el gobierno de la nación?


En 1982 algo parecido sucedió con el gran tunante que resultó ser Felipe González, el señor X de los GAL, un personaje que consiguió engañar a muchos, incluido a mí, con unas artes parecidas, aunque salvando las diferencias con el señor Iglesias a quién, mientras no se demuestre lo contrario, le presumiré buena voluntad y autenticidad en sus convicciones, entre otros motivos porque pudiera ser que, ni siquiera usted mismo, sea consciente de estar siendo manipulado por unos intereses que ni siquiera imagina.


Merece usted, señor Pablo Iglesias, que todavía le escuche con atención, aunque como heredero directo que es del espíritu del Movimiento 15 M (del que, en un primer momento, también yo participé) sea usted un reformista con buenas intenciones más que un revolucionario de pro, así como el líder que las masas más desencantadas estaban esperando, veremos si por inercia natural de las cosas o, una vez más, como resultado de una nueva jugada maestra de quiénes son expertos en hacernos creer lo que en realidad no sucede en modo alguno.