jueves, 30 de octubre de 2014

¿ES SEGURO QUE VACUNEMOS A NUESTROS HIJOS?







“Las autoridades médicas son mentirosas, la vacunación ha sido un desastre para el sistema inmune y la causa de un gran número de enfermedades; como consecuencia de ello nuestro código genético está cambiando de manera que, de aquí a diez años, seremos conscientes de que el mayor crimen contra la Humanidad han sido las vacunas”.


Guyslaine Lanctot, médica canadiense y autora del libro best seller mundial “Mafia médica”.




Nota del autor:
la presente reflexión está inspirada en las aportaciones a la comunidad social de la Liga para la Libre Vacunación http://www.vacunacionlibre.org así como en las del eminente biólogo español Máximo Sandín y en el vídeo emitido por RTVE en su programa "La noche temática" titulado "la guerra de las vacunas" que adjunto al final del artículo junto a las enlaces que recomiendo por ser de máximo interés




Cuando todavía no se han apagado los ecos sobre los casos del virus del Ébola en España, parece llegado el momento de hacer algunas puntualizaciones extraordinariamente importantes en torno a las vacunas y a las campañas masivas de vacunaciones promovidas desde las Administraciones Públicas.

No entraré, por no ser un especialista en la materia, en cuestiones médicas ni científicas (para lo cual te adjuntaré importantes enlaces y vídeos para que puedas informarte por ti mismo), sino que me centraré, por un lado, en rebatir  algunos de los mitos que rodean a la vacunación y, por otro, en la no obligatoriedad legal de vacunarse en España (en contra de lo que piensa la mayor parte de la población, y salvo un caso habido en Granada en 2010 en que un juez ordenó la vacunación de todos los niños de la ciudad ante el riesgo de un brote epidémico).

Empezaré diciendo que la finalidad de las vacunas es loable, ya que tratar de salvaguardar eficazmente a la población de un posible contagio es algo digno de alabar y que todos apoyamos; otra cosa diferente es que si se demostrase, como así ha sido, que las vacunaciones masivas no garantizan la inmunidad frente a las infecciones víricas que pretenden combatir, entonces su aplicación devendrá inútil y sólo responderá a intereses comerciales.

De la misma manera, si bien es cierto que su fundamento es estimular la producción de defensas (anticuerpos), sin embargo, no ha podido ser probado que dicha generación constituya una garantía inmunológica frente a la posible aparición de la enfermedad; no siendo cierto tampoco que todos los vacunados reaccionasen igual ante un mismo germen patógeno, lo que es una prueba evidente de que el grado de “perversidad” del virus dependerá de la robustez del sistema inmunológico natural de cada individuo y de no campañas programáticas teledirigidas.

Además, es muy importante reseñar que, en el organismo humano, habitan gran cantidad de virus y de bacterias, lo que demuestra que no son “enemigos” naturales como ha pretendido hacernos creer los biólogos darwinistas desde el oficialismo, sino elementos propios de aquel  que están muy lejos de ser nocivos si se tratase adecuadamente al sistema celular en el que viven.

Se ha demostrado, igualmente, cómo tras la inoculación controlada mediante las vacunas, no sólo no se garantiza la no aparición del contagio, sino que incluso llega a provocar su aparición (a veces muchos años después producto de la naturaleza transitoria de aquella), de la misma manera que, raramente, se informa a los progenitores de los niños de los efectos, a menudo inocuos, y otras veces nocivos e, incluso en algunos casos irreversibles, que pueden producir debido a los elementos químicos que las componen como es el caso, entre otros, del mercurio (en dosis que superan los límites aceptados si durante los primeros seis meses de vida el bebé fuera vacunado con todas las vacunas recomendadas).

Sin embargo, la crítica más importante que puede y debe hacerse a las campañas masivas de vacunaciones, es que silencian el que la infección sólo será posible si concurrieran unas condiciones higiénicas o medio ambientales insuficientes o unos sistemas inmunológicos debilitados como consecuencia de una mala alimentación (lo que explica que en Tercer Mundo haya tantas epidemias y tan diversas, aunque la OMS haya reconocido no existir relación inversa  entre la inoculación y los contagios, lo que implica reconocer su inefectividad), es decir, una sociedad bien nutrida e higienizada no será nunca susceptible de una infección vírica, aparte de que, como ha reconocido la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, el decrecimiento de enfermedades infantiles en el Reino Unido entre 1850 y 1950 decreció un 90% debido a la mejora en las condiciones sanitarias, y no a los programas de vacunaciones, por la sencilla razón de que estos todavía no existían.

Conviene que sepas también que, en contra de lo que muy posiblemente hayas creído hasta ahora, no existe en España obligación legal alguna de vacunar a nuestros hijos (36 pinchazos de media en los tres primeros años), aunque sí es cierta la enorme presión ejercida, con este fin, por parte de las administraciones públicas sanitarias y educativas, y todo ello siempre con la excepción, eso sí, de peligro de contagio epidemiológico masivo en la comunidad.

Son conocidos los efectos nocivos o letales que las vacunas pueden producir  en los organismos de los niños en plena fase de desarrollo, y aunque no ha podido demostrarse científicamente, son muchos los testimonios de los padres en todo el mundo que aseguran existir relación causal directa entre las vacunas y el autismo, aunque sí se ha demostrado que la vacunación contra la polio (vacuna Sabin o Salk) lejos de erradicar esta enfermedad, la ha aumentado considerablemente ( de hecho el Centro de Control de Enfermedades CDC confirmó que el 87% de los casos habidos entre 1973 y 1983 fueron causados por la inoculación de la vacuna de la polio, confirmando poco después que lo fueron todos en su totalidad).

La decisión de vacunar o no a los niños no es una cuestión menor, ya que, en el fondo, lo que subyace, una vez más, es la pugna entre la intromisión pública en el área más íntima del individuo y la libertad individual de éste para tomar sus propias decisiones al amparo de criterios éticos, religiosos, filosóficos o naturalistas, ya que la inmunización es voluntaria y nunca obligatoria (te recomiendo, al respecto, que veas el documental emitido por RTVE en su programa “La noche temática” titulado “La Guerra de las Vacunas” sobre esta cuestión en los Estados Unidos).

Llegados a este punto cabe preguntarse por qué motivo siguen organizándose campañas públicas de vacunaciones masivas contra supuestos agentes patógenos cuya erradicación hace tiempo fue conseguida ya (como el caso de la difteria, erradicado en España hace veinte años) y, sobre todo, a quién interesa la producción a gran escala de vacunas que, además de ineficaces, son muchas veces nocivas, pregunta que obtiene su respuesta en los intereses de las grandes multinacionales farmacéuticas con la connivencia legal, como no podía ser menos, del aparato sistémico que le sirve de cobertura y garantía (no olvidemos que, junto con la industria de las armas, la de los productos farmacéuticos es la que más dinero  mueve del mundo).

Puede, en conclusión, que una vacunación masiva evite que un número importante de niños se puedan contagiar pero, ¿qué sucedería en caso de que uno sólo de ellos muriera como consecuencia de esa inoculación? ¿De qué serviría entonces el argumento de “la cobertura colectiva” que, en teoría, garantizaría la inmunidad de todos, incluidos los no vacunados, cuando se ha demostrado la existencia de epidemias estando vacunado incluso hasta el 100% de la población?

En definitiva (y esto te invito a que lo compruebes en los enlaces adjuntos y otros que puedas encontrar por ti mismo), son infinidad los casos documentados en medios científicos que avalan la ineficacia de las vacunas y su irrelevancia cierta en la erradicación de las enfermedades contagiosas, así como las cada vez más denuncias (11.000 al año en los Estados Unidos por esta causa, 100 de ellas por resultado de muerte).

Para concluir dejaré muy claro, para que nadie me malinterprete, que siempre deberemos de estar agradecidos a grandes hombres de ciencia como Jenner o Pasteur y tantos otros cuyos descubrimientos han contribuido a salvar tantas vidas, lo que no debe de ser confundido con el uso torticero que los poderes públicos y sus adláteres, las farmacéuticas, han hecho y siguen haciendo de los fundamentos de sus investigaciones, con la única finalidad de comercializar estos productos a gran escala en busca del beneficio propio y, al mismo tiempo, atemorizar a la población, como una herramienta más de control, sobre el peligro incierto y exagerado que supondría para sus hijos no someterse a los programas de vacunaciones masivas promovidas desde el Estado.

Termino con una pregunta en alta voz para que todos reflexionemos un momento: si la vacuna, para que sea eficaz, tiene que estar fundamentada en una cepa del virus patógeno que se pretende combatir, ¿cómo es posible que, cada año, haya almacenadas cientos de miles de vacunas contra un virus, mutado y por lo tanto distinto al anterior, del que no tienen muestra alguna porque sencillamente no existía en el momento de su elaboración comercial? ¿A quién pretenden engañar? ¿De qué nos vacunan entonces?, argumento semejante para la vacuna contra la rabia canina (erradicada en España desde hace casi 40 años con la que se sigue vacunando a los casi seis millones de perros que hay en el país), amparándose en que en 2010 se dio un caso concreto cuya transmisión o contagio es más que dudoso, caso que para la industria legitima la producción de miles de millones de dosis anuales.

Estemos alerta, porque los funcionarios sanitarios, aún sabedores muchas veces de todo lo que estamos exponiendo, lo callan o peor aún lo desprecian o lo ignoran en vez de investigarlo, estemos alerta pues, porque los programas de vacunaciones masivas son otro instrumento de control más en manos del Poder con el que, aparte de incrementar sus arcas, pueden también buscar otros fines mucho más dañinos directamente relacionados con nuestra salud física y, sobre todo, mental.

Enlaces de interés:


Manifiesto de la Liga de la Libre Vacunación sobre las Vacunas 

Desmontando los mitos sobre las vacunas 

Regulación legal sobre la no obligatoriedad de vacunarse en España y las vacunas que se recomiendan 

Calendario de Vacunación  y las vacunas recomendadas



jueves, 23 de octubre de 2014

¿PODEMOS FIARNOS DE "PODEMOS"?





"La Verdad se defiende sola, mientras la mentira necesita del apoyo de los poderes establecidos"

Thomas Jefferson

"Podemos" está de moda, lo mismo que su líder, Pablo Iglesias, hasta el punto de haberse erigido en protagonistas de todo tipo de debates en los medios generalistas, así como en el foco de atención del desencanto generalizado de la ciudadanía. 

La fuerza con la que el marketing de la élite ha apostado por "Podemos", su nueva creación, no es sino una demostración más de como el Sistema no duda en reinventarse a sí mismo ante el agotamiento de las estructuras tradicionales de que se han valido en los últimos tiempos, creando una forma novedosa llena de juventud, atrevimiento y desenfado.

El tiempo está demostrando, tal y como ya se publicó en este blog,  que el Movimiento 15 M, cuyo espíritu afirman haberles inspirado, no fue sino un experimento de ingeniería social orquestado para pulsar el grado de descontento de la calle, como paso previo al "derribo" de la actual nomenclatura política hasta sustituirla por otra que asegure un cambio, aparentemente radical, pero en modo alguno real.

De esta manera, ante el progresivo e ilimitado ataque contra los derecho sociales y la dignidad del individuo, parece haber llegado el momento de encauzar esa emergente "disidencia", fabricando ese líder del que el 15 M careció, y cuya presentación "en familia" tuvo lugar, en los medios de desinformación generalistas, varios meses antes de celebrarse las elecciones al Parlamento Europeo en la primavera de 2014, que supusieron la irrupción pública de "Podemos2 en la vida política del país, aunque ya algunos viniéramos siguiendo las evoluciones de su "fabricación" a través de su medio alternativo "La Tuerka".

Sobre su carismático líder Pablo Iglesias, hemos oído de todo, un personaje de verbo fácil y atrevido espoleado por la ineptitud e incapacidad y servilismo de la práctica totalidad de los medios de sus contertulios mediáticos que lo único que hacen es contribuir a aportarle más seguidores, ha cautivado, no sólo ya a los supuestos radicales de turno, sino también a amplios sectores de las más variadas capas sociales, incluido el potencial electorado del centro (lo mismo que hizo Felipe González en 1982), por cierto, su objetivo principal, de cara a los próximos procesos electorales que me atrevo a vaticinar llevarán a "Podemos" al Poder en un plazo no superior a cinco años, dejando muy claro mi respeto más sincero para cuántos trabajan desde lo mejor de sí mismos, incluidos muchos de sus dirigentes, por este proyecto creyendo de buena fe que es el mejor.

Sin embargo, como ya publiqué en su momento en este mismo blog, el paralelismo existente entre el señor Iglesias y el señor X del caso GAL es tan evidente, que la sospecha de que los dos hayan sido "fabricados" con el mismo molde supuestamente transformador de la sociedad, parece más claro que el mismísimo Sol.

El señor Pablo Iglesias ha enganchado con su discurso populista y hablando de asambleísmo a amplios sectores sociales (especialmente de la juventud y de la izquierda burguesa como son el PSOE e IU), cuando lo que parece cierto es que, dejando aparte algunas grandes operaciones de marketing sociológico como la votación abierta sobre los documentos fundacionales de "Podemos", ni el personalismo de Pablo ni su Politburó son asambleístas sencillamente porque no creen en la democracia asamblearia al abogar y defender el fraude de la representativa, como por otra parte no podía ser menos tratándose de alumnos aventajados de esa descarada maquinaria de adoctrinamiento en la que se ha convertido la Universidad española.

De un discurso directo con apuestas ciertamente "provocadoras", los trenes de aterrizaje de "Podemos" parecen haberse activado, modificando, cuando no retractándose, de algunas de sus propuestas "estrella" como el impago de la deuda (pago imposible, por cierto, que no les he oído denunciar), la cual, pudiendo ser parcialmente legítima es en su totalidad inmoral, optando ahora por su reestructuración y auditoría para que sean las clases populares las que sigan soportando su ignominioso peso.

Ustedes apuestan por un sistema electoral que es un fraude en sí mismo y por una democracia parlamentaria, en forma de Monarquía o de República, que es el antagonismo natural de la democracia asamblearia, aunque admito que me ha gustado el sistema de votación interno para votar los documentos programáticos más allá de las maniobras internas modificando a última hora el reglamento para hacerlo, algo que huele bastante mal a una clara concentración del poder.

Nunca parecen referirse a qué es lo que piensan hacer con el Ejército y con los aparatos represivos de un Estado, en especial los antidisturbios, Estado que pretenden robustecer, olvidando que esta forma de organización política constituye la antítesis natural dela libertad del individuo en la que ellos, o mucho me equivoco, no parecen creer en absoluto, de la misma manera que abogan por potenciar la escuela pública como fórmula de control y adoctrinamiento de las mentes de los más pequeños desde su más tierna edad.

Tampoco la Ética parece ser una de las columnas vertebrales de su programa fundacional (al menos de ninguno de sus 4 documentos fundamentales), cuando es lo cierto que, sin un cambio sustantivo en las convicciones y en la escala de valores de los individuos que conforman la sociedad, no habrá transformación alguna, sino meros maquillajes cosméticos que nada tienen  de radicales, de antisistema ni de revolucionarios.

Finalmente sería muy interesante que nos parásemos a reflexionar sobre por qué mágico motivo el señor Pablo Iglesias y "Podemos" (al igual que ya sucediera con el 15 M), se convirtieron en los invitados "estrella" de todos los medios de desinformación generalistas, precisamente cuando es de todos sabido que nada de cuánto aparece en la pequeña pantalla es posible visualizarlo sino después de haber sido filtrado por la misma oligarquía controladora que mantiene la dictadura parlamentaria de los partidos políticos por ella creados y consentidos.

Los cantos de sirena son hermosos, ciertamente, pero no son reales y están, por lo tanto, envenenados; cuidado con las promesas fáciles, cuando no demagógicas del señor Iglesias pues son semejantes al Felipe González con camisa de mangas y arremangado que a tantos, incluido a mí, engañó en 1982 y, por lo tanto, cuidado con esas esperanzas fatuas integradas en híbridos políticos que representan el clavo ardiendo al que muchos se aferran convencidos de que es lo mejor que tenemos y la única esperanza de futuro, pues ellos lo saben muy bien.

Por lo tanto, porque ni "Podemos" ni Pablo Iglesias (que en buena parte son lo mismo), creen, aunque pudiera parecerlo, en la democracia directa y asamblearia; porque abogan por u Estado más fuerte cuando es la antítesis natural de la libertad del individuo; porque propugnan un continuismo garantista del status quo y porque su programa avala un Sistema corroído hasta la médula con meras apariencias novedosas y porque la palabra Revolución está fuera de su vocabulario, No puedo confiar en "Podemos" y menos en el personalismo de un Pablo Iglesias cuya coleta recogida no garantiza que, en el fondo, pudiera preferir una levita o la más suave de las corbatas de seda.

Por todo ello, no puedo fiarme de "Podemos"
















jueves, 16 de octubre de 2014

"EL CASO 112", LA HISTORIA REAL DE ROSA LERMA








Nota: antes de que visualices el vídeo adjunto, te invito a que leas estas palabras y pinches en el minuto 1´ y 45¨ y luego en el 33´45¨


 


“De las generaciones de rosas que en el mundo se han perdido, quiero que una se salve del olvido”


Jorge Luis Borges


 


Confieso que todavía me encuentro profundamente conmovido e impactado tras haber tenido la suerte de ver el documental que Televisión Española en su segunda cadena emitió en mayo de 2012 bajo el título “el caso 112”.


Un magnífico documento de investigación sobre la vida de una mendigo, Rosa Lerma, quién  una madrugada madrileña, apareció muerta en una estación del metro de Madrid tras haberse caído por las escaleras.


Su historia es una historia impactante, sorprendente y conmovedora, tanto más si tenemos en cuenta que los avatares por los que discurrió podrían haber sido, igualmente, los mismos o parecidos por los que discurre la de cualquier otra persona, incluida la tuya y, naturalmente, también la mía.


Una historia que invita a la reflexión, que amplía la capacidad de comprender y de empatizar con los semejantes y que plantea mil y un interrogantes en torno a cómo es posible que la vida de un ser humano, pueda pasar de la gloria a la soledad, la desesperación y la muerte, y cómo es posible también que, una mujer tan hermosa, pudiera convertirse, como consecuencia de las circunstancias que le tocó vivir, en alguien prácticamente irreconocible.


La conmovedora historia de esta mendigo es propia del cénit y del ocaso de un ser especial, de una artista como ella fue, pero también es la historia de lo efímero del éxito y de que las circunstancias personales y ambientales que nos rodean, pueden provocar la desesperanza y la frustración hasta desembocar en la auto destrucción.


Un documento que me hace reflexionar en torno a que, la  realidad, pudiera no ser sino una  mera ilusión, así como que el éxito y el fracaso pudieran constituir, aunque aparentemente pueda parecer imposible, las dos caras de una misma moneda;  un documento, en suma, que me hace comprender que, detrás de cada ser humano, con independencia del “papel” que le haya tocado desempeñar en el Gran Teatro de la Vida, es un ser digno de respeto y con una historia, la suya, que siempre es la más bella por ser única, irrepetible y por estar llena de valores y de posibilidades para crecer interiormente.


Todavía estoy profundamente conmocionado por este documento televisivo  extraordinario en  torno  a Rosa, una mujer cuyo devenir vital, intuyo pudiera servir de ejemplo a muchos, empezando por mí, para que, en lo sucesivo, cada vez que me encuentre con cualquier persona, especialmente un mendigo, recuerde que, tras esa primera apariencia, se esconde siempre una realidad “oculta”, otra historia diferente más allá de la apariencia y, sobre todo, la dignidad de un ser humano que, ni la adversidad más cruel ni el bienestar más evidente, podrán arrebatar jamás.


Esta es la historia de Rosa Lerma, una historia que podría haber sido la tuya y, naturalmente, también la mía, en una acto, la Vida, donde todos somos actores y actrices al mismo tiempo.
Esta es su historia.

jueves, 9 de octubre de 2014

DIMISIÓN INMEDIATA DEL CONSEJERO DE SANIDAD



Javier Rodríguez, Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid


"Cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber"

George Bernard Shaw




Hasta ahora, me ha resultado muy difícil discernir cuál, de entre los innumerables esperpentos políticos y financieros que estamos padeciendo a diario en este país, podría llevarse la palma de oro del desprecio popular.


Pues bien, esta “carrera olímpica” de la mezquindad y la corrosión humana más absoluta la ha ganado, en medio de una competitividad sin precedentes entre tanto ladrón, canalla y malnacido, el Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, capaz de afirmar, públicamente, que la enfermera española infectada por el virus del Ébola, “podría haber estado mintiendo sobre su fiebre, algo que no puedo demostrar y que aporto de mi cosecha personal, además, no estaría tan mal para haber ido a la peluquería”.


72 horas después, lejos de pedir disculpas,  se ha reafirmado en sus declaraciones, y lejos de presentar su dimisión en un gesto de vergüenza de la que este miserable carece, ha mostrado un tono chulesco y burlón propio de un fascista como él, ejemplo notable de lo que es y representa el Partido Popular, cuyos dirigentes, no han movido un dedo para quitar de la palestra a este siniestro miserable.


Sólo un indeseable como él es capaz de acusar, públicamente, a una persona gravemente enferma y, por lo tanto indefensa, de ser, poco menos, que la responsable de haber contraído una enfermedad para la que, además, se ha presentado voluntaria para combatirla.


Ojalá que esta mujer pueda superar el grave momento que está atravesando, lo deseamos todas las personas de buena voluntad de este país, entre las que no se encuentra este despreciable Consejero (quién, por cierto, me recuerda al asesino Pinochet), ni tampoco ninguno de los políticos de su querido partido que no han exigido su inmediata dimisión o, caso de no producirse, su destitución inmediata, es decir, todos los del Partido Popular y sus voceros mediáticos.

EL APOYO MUTUO; EL SECRETO ·OCULTO" DE LAS CORPORACIONES











"Mientras luchen por separado, serán vencidos juntos"
Tácito, historiador romano

De entre los  muchos valores humanos que, de manera natural, deberían vivenciarse  en el devenir cotidiano de una colectividad solidaria destacan, sobremanera, la cooperación y el apoyo mutuo como dos de los más significativos.


Dejando aparte aquellas colectividades en las que estos valores sean algo más que mera teoría, lo cierto es que no pasan de ser, en la mayor parte de los casos, meras aspiraciones carentes de aplicación práctica, cuando no meras declaraciones de principios ideológicos de grupos políticos y sindicales muy concretos.


Sin embargo, es curioso que, la generalidad de los mortales, apenas hayamos reparado en que dichos principios constituyen la columna vertebral del “modus operandi” de las corporaciones mercantiles y políticas que diseñan el marco operativo donde se desarrolla el carrusel de la vida cotidiana.


¿Acaso nos hemos parado a reflexionar cómo y de qué manera funcionan corporaciones tales como las petroleras, eléctricas, gasísticas, bancarias, alimentarias o de  las telecomunicaciones ?, pues es muy sencillo: poniéndose de acuerdo, pactando, apoyándose mutuamente y cooperando entre ellas, fundamento de su éxito comercial y garantía de su  pervivencia en el dominio de un mercado donde la libre  competencia es sólo una ilusión, pactos y cooperación que explican que se sucedan en el tiempo, sin solución de continuidad, más allá de la vida de sus fundadores o jerarcas. 


En parecidos términos actúan, desde hace muchos siglos, quienes diseñan y programan los cambios legales, políticos y sociales de las comunidades organizadas en forma de estados gracias, eso sí, a nuestro consentimiento y pasividad.


Deberíamos preguntarnos por qué motivo quienes hacen un uso primordial y casi incondicional de estos valores tan “libertarios”, no dudan en calificar de idealistas y de “reliquias” del pasado y, hasta de chaladuras de soñadores, a quienes animan o se atreven a practicarlos fuera de sus ámbitos corporativos y estatistas.


La respuesta es muy simple: mientras las gentes más comunes nos dedicamos a competir, enfrentarnos y dividir nuestras fuerzas en vez de buscar puentes de entendimiento y apostar por la unidad de acción y de criterio, ellos, más  inteligentes y más “viejos” que nosotros "organizando" nuestro vivir, tienen objetivos de largo alcance, mejor organización y  grandes dotes de estrategia, lo que les invita a ponerse  de acuerdo, más allá de las diferencias que los separen,  potenciando la división  entre la generalidad de los  individuos, haciéndoles creer que son libres cuando, en realidad, son simples adláteres manejados a su antojo.


No soy de los que piensan que estemos inmersos en una enorme conspiración, sencillamente, porque sigo pensando que el poder lo tenemos nosotros y no ellos, sólo basta tomar conciencia de ello y apostar por valores como el apoyo mutuo o la cooperación desinteresada; pero lo que sí parece innegable, es que ciertas “familias” y organizaciones como la Masonería, parecen controlarlo todo, incluidos los gobiernos, como garantía de que los supuestos cambios de la Historia no pasen de ser meros maquillajes cosméticos, de ahí el control de cualquier atisbo de cambio real activando, por ejemplo, la llamada “disidencia controlada”.


Reflexionemos y abramos nuestras mentes; no es tan complicado, sólo se necesita que queramos ver y enterarnos de lo que está pasando a nuestro alrededor, en vez de esconder nuestras cabezas como hace el avestruz, porque si valores como el apoyo mutuo y la cooperación se convirtieran en la brújula de nuestro cotidiano vivir, entonces y sólo entonces, los cimientos de una nueva Humanidad empezarían a socavar  la solidez corporativa de quiénes los han utilizado, sin vacilación, para impedir que ese nacimiento pudiera salir a la luz.


De nosotros depende.

miércoles, 8 de octubre de 2014

ENTREVISTA: "SER CATALÁN NO ES LA MEJOR IDENTIDAD DEL MUNDO, PERO ES LA MÍA"




Entrevista a Jordi Perera,
independentista catalán


En la foto, Jordi Perera y su esposa María Roser

Jordi Perera, activista comprometido con la independencia de Cataluña, nació en Badalona en 1957 y su origen catalán se remonta a varias generaciones.

Tuve la suerte de conocerle hace tan solo unos meses con ocasión de mi última visita a Barcelona; hombre del pueblo y de hondas raíces populares, sencillo, afable y cortés, le caracterizan un verbo fácil, su claridad de ideas y su respeto por las ideas ajenas, constituyendo un claro ejemplo de lo que la mayoría del pueblo catalán es y representa.

Esta entrevista tiene por finalidad abrir puentes de comprensión y racionalidad en torno al proceso de consulta soberanista catalán, tantas veces intoxicadas por los intereses políticos, de una y de otra parte, más allá del bienestar de los pueblos y de la felicidad de las naciones.

Ojalá la lectura de estas declaraciones sirva para acercar posturas entre todas las gentes de buena voluntad, y para que la cordura y la reflexión imperen en una sociedad donde las gentes de buen corazón, más allá de fronteras, himnos y banderas, somos y siempre seremos mayoría.




¿Qué significa ser catalán para un independentista como tú, Jordi?

Yo más bien me haría la pregunta al revés: ¿qué significa ser independentista para un catalán como yo?

Las personas poseemos una identidad colectiva tan importante como la individual, con las que nacemos y sobre las cuales no podemos elegir pues nos vienen  dadas a diferencia  de los sentimientos.

Lo que quiero decir con ello es que el ser catalán no es la mejor identidad del mundo, pero es la mía; y lo mismo sucede con la lengua catalana, aunque sea capaz de expresarme en otras cinco hermosas lenguas. Las comunidades humanas tienen un modo propio, único, de interpretar y entender la vida, determinados por el territorio y su historia, lengua y tradición, lo que explica que el colonizador tenga como tarea prioritaria intentar borrar la lengua y la memoria del pueblo colonizado.

Para mí, ser independentista significa haber alcanzado la conciencia colectiva y política de mayoría de edad del grupo humano al que pertenezco, y el deseo de ejercer plenamente esa mayoría de edad colectiva, lo que en la actualidad se traduce por tener un Estado propio.

 

¿Es la aspiración independista una cuestión de dignidad?

Sin ninguna duda, lo es; es un error pensar que se trata de un asunto meramente identitario, lingüístico, económico,  político o histórico.

La injusta distribución de la riqueza, el expolio económico personal y colectivo, las desigualdades y la injusticia social, la situación de esclavismo laboral, la falta de respeto por la propia identidad (sea la que fuere), no son más que distintos aspectos de una misma realidad, la que hace sentirnos pisoteados en nuestros derechos más básicos, en nuestra dignidad, en este caso, en nuestra dignidad colectiva.

Ante la percepción de imposibilidad de cambio dentro de la estructura del estado español en el que estamos, la independencia política se atisba como una posibilidad, aún llena de dificultades, de mejorar esa realidad, que no es más que recuperar la dignidad que queremos para nosotros, para nuestros hijos y para nuestros nietos.

 

Desde hace algún tiempo eres miembro de la Asamblea Nacional Catalana, ¿podrías indicarnos desde cuándo y por qué?

Desde que tengo uso de razón, se me ha hecho evidente que no me sentía identificado con la identidad colectiva que nos hacían aprender en la escuela durante nuestra infancia, y que pretendían meternos en la cabeza a base de coscorrones, además de obligarnos a hablar en una lengua que no era la nuestra, cosa que no me molestaba, pero sí, y mucho, el que tuviéramos prohibido hablar la propia.

He sido sindicalista activo, y militado en un partido político catalanista, que unos años más tarde abandoné. Mi compromiso activo con la causa independentista me llegó muy pasado el período de juventud.

El embrión de la ANC (Asamblea Nacional Catalana) se formó en abril del 2011, con la Conferencia Nacional para el Estado Propio, y su asamblea constituyente tuvo lugar en marzo del 2012. Esperé a unirme a la ANC después de su primera asamblea general, en marzo de 2013, en que se decidió que no se presentaría a las elecciones, sino que actuaría como un movimiento transversal cuya finalidad sería recuperar la independencia de Cataluña mediante la constitución de un estado de derecho, democrático y social. Fue el momento en que lo vi viable.

Todos sus miembros son personas individuales, no aceptándose como miembros a partidos políticos ni a otras organizaciones, lo que hace posible que decenas de miles de personas con tendencias políticas muy diversas, muchas de las cuales abominan de los partidos políticos, trabajen juntas para un fin común.

 

¿En qué consiste tu participación en esta Asamblea y cuál ha sido la última?

Soy miembro de base, aunque colaboro activamente en la organización de sus actos y actividades y mi última participación ha sido la actuación como apoderado para la recogida de firmas de la campaña “Signa un Vot per la Independencia” (firma un voto para la independencia), la cual ha consistido en el ejercicio del Derecho de Petición dirigido al Parlament de Catalunya (derecho recogido en la Constitución Española, Estatuto de Cataluña y la Unión Europea), con dos peticiones muy concretas: una, que se celebre un referéndum para la independencia de Cataluña y dos, que en el caso de impedirlo  el gobierno español o de no reconocer sus resultados, que los representantes electos del pueblo declaren unilateralmente la independencia.

El 15 de septiembre de este año 2014, la ANC hicimos entrega solemne al Parlament de Catalunya, de 750.000 instancias firmadas de las peticiones  descritas, conforme al Derecho de Petición, documentos que, caso necesario, podrían ser presentados válidamente ante el Parlamento Europeo.

 

¿Has estado vinculado con el  Movimiento por un Proceso Constituyente? En caso negativo, ¿por qué?

La independencia no es para mí una meta, sino un proceso necesario, aunque insuficiente punto de partida, por el que Cataluña debe pasar para avanzar en la recuperación de su dignidad colectiva. Podría no haber sido así, pero la historia es la que es, y los hechos de los últimos 35 años han sido la muestra del mayor fracaso del catalanismo político, que pretendía encajar cómodamente a Cataluña dentro de las estructuras del estado español.

Pero de poco servirá conseguir un estado propio repitiendo las mismas estructuras políticas que hemos padecido hasta ahora.

Por todas estas razones, me sentí atraído por el movimiento Procés Constituent, al que me adherí en su manifiesto fundacional, participando activamente dentro de su organización donde me encontré con un sistema que, aun siendo escrupulosamente asambleario, estructuralmente funcionaba como una democracia representativa (propia de los partidos políticos que hace ya tiempo dejaron de interesarme), siendo la democracia participativa lo que yo estaba buscando, por lo que dejé  de participar activamente, aunque permaneciendo  adherido al Manifiesto y siguiendo las actividades de este movimiento.

 

¿Cuáles son, a tu juicio, las principales diferencias entre la Asamblea y el Movimiento?

Se trata de organizaciones con fines distintos, aunque complementarios, y hay muchas personas que militan activamente en las dos.

En la Asamblea Nacional las acciones y campañas van dirigidas a concienciar a la sociedad y presionar a los dirigentes políticos catalanes para que emprendan el camino hacia la consecución de un estado propio, siendo objetivo clave para alcanzar al punto en el que ahora nos encontramos, de hecho, jamás en la historia contemporánea de Cataluña habíamos llegado tan lejos.

El movimiento Procés Constituent, pretende la consecución de una sociedad más justa, mediante la acción política directa cuyo objetivo es una nueva Constitución para Cataluña a través de su independencia.

 

¿Eres partidario de la constitución de Cataluña como estado independiente o preferirías su constitución como un estado federal dentro de una organización política más amplia?

Los intentos en la dirección de lograr un estado federal o multinacional, han fracasado una y otra vez. España ha negado y sigue negando el derecho a existir, tanto a Cataluña como a las demás naciones peninsulares como Estados, en condiciones de paridad.

Por otra parte, el cambio a otro modelo de estado, pasa por un acuerdo político necesariamente aprobado por los dos principales partidos de España (PP y PSOE), sin que jamás hayan presentado  propuesta alguna al respecto, ni es previsible que lo hagan, como tampoco la presentó ningún otro gobierno en los 300 años anteriores, desde que Cataluña fuera tomada militarmente por las tropas castellanas.

Sin embargo la independencia es el único acto, por definición, en el que la decisión depende solamente de una de las partes, al margen de las negociaciones para que ésta sea más o menos traumática.

Por lo tanto, el planteamiento de un estado federal es algo que encuentro fuera de toda consideración: o seguimos como estamos, o nos independizamos, la posibilidad de un término medio simplemente no existe.





Qué ocurre con Valencia y Baleares, y el resto de territorios de los Países Catalanes, ¿debería intervenirse desde Cataluña incluyéndolos en sus planes soberanistas?

En Valencia y Baleares, la percepción generalizada de agravio económico y de desprecio por parte de España es mucho menor comparada con la que se vive en Cataluña. Desde finales del franquismo, la extrema derecha ha impulsado el movimiento político anticatalanista en Valencia, manipulando el sentimiento de inferioridad y autoodio respecto Barcelona. Esta manipulación política de la lengua y del sentimiento diferencialista ha logrado que muchísimos valencianos hayan renegado de sus orígenes, desplazando su mirada del norte al centro de la península y sustituyendo paulatinamente el uso de su variante autóctona de lengua catalana para terminar utilizando solamente la lengua castellana.


Ello contribuye a que el sentimiento soberanista sea minoritario, no hay más que ver la importante diferencia de los partidos mayoritarios en Valencia y Baleares (partidos de ámbito estatal) frente a los mayoritarios en Cataluña (partidos de ámbito autonómico). La situación en las zonas de habla catalana de la Franja de Aragón y de Cataluña Norte (dentro de Francia) es todavía  más complicada, haciendo imposible en estos momentos una lucha política común en el conjunto de los territorios de los Países Catalanes.


Desde hace años veo con impotencia y tristeza como la identidad de nuestros países hermanos es sibilinamente anulada. En Valencia ya han hecho desaparecer su lengua de la televisión, y pronto terminaran con lo poco que queda en la radio y la prensa escrita, siendo de risa el tratamiento que recibe en materia de educación. En Baleares han padecido tremendos embates legales para minimizar el uso del catalán, principalmente en la enseñanza, aunque en este caso el conjunto de la comunidad educativa ha presentado una resistencia heroica. Peor suerte está sufriendo la población catalano hablante de la Franja de Aragón y de Cataluña Norte.


La situación empeorará radicalmente en cuanto Cataluña alcance su independencia, España se vengará en Valencia y Baleares, redoblando el maltrato a su cultura y aniquilando todo signo de identidad propio.


Cuando eso ocurra ¿qué será de ellos? No concibo una Cataluña desconectada del resto de Países Catalanes, y no podemos de ningún modo dejarlos solos, pero sin paternalismos, deberá ser la propia ciudadanía de esos territorios quien reaccione retomando la lucha hacia la recuperación de su cultura y de su dignidad.

¿Es viable, a tu juicio, un estado catalán independiente?


Es muchísimo más viable que muchos de los actuales estados miembros de la Unión Europea, pues estados medianos (de la envergadura de Austria o Dinamarca como sería el caso de Cataluña), son mucho más adaptables a los cambios de situaciones.


La población catalana representa el 16% de la población de España,  aportando el 22% del PIB y recibiendo, a cambio, solamente el 9% de las inversiones; sin el lastre económico que esto supone, Cataluña se convertiría, atendiendo a su  renta per cápita, en  el cuarto estado europeo.


Sin embargo, y aunque no suene políticamente correcto, creo que Cataluña estaría mucho mejor fuera de la Unión Europea, pues las políticas económicas y bancarias impuestas por ésta, nos han llevado al desastre económico y social actual. De todos modos, mucho me temo que no podremos librarnos de ella, ya que será la propia Unión Europea, por razones económicas, quien pedirá la entrada de Cataluña en cuanto se produzca la creación del nuevo estado.


¿Participaste en la última Diada, y cuáles fueron las diferencias, si es que las hubo, entre ésta y las anteriores en las que participaste?


He participado en numerosas manifestaciones de la Diada Nacional de Catalunya,  comprobando un incremento participativo espectacular, hasta alcanzar en 2013 (donde participé atendiendo el llamamiento de Procés Constituent), la cifra de 1.600.000 personas cogidas de la mano a lo largo de 400 Km de punta a punta del país, emocionándome mucho ver como ingentes grupos de estas personas hablaban entre sí en lengua castellana, portando banderas esteladas y pidiendo la independencia para Cataluña. Pensé: por fin estamos haciendo las cosas bien.


La manifestación del pasado 11 de septiembre de 2014 fue sencillamente monstruosa. No daba crédito a mis ojos al ver a casi 2 millones de personas juntas, bien organizadas, marcando con los colores de sus camisetas la bandera de Cataluña, y formando una gigantesca V a lo largo de toda Barcelona.


¿Qué significan para ti la figura de Francesc Maciá y de Lluís Companys?


Para mí, ambos tienen en común la integridad y la valentía.


Siendo Teniente Coronel, Francesc Macià se posicionó públicamente contra la salvaje acción de los militares que asaltaron y destrozaron la redacción de la revista ¡Cu-Cut! en represalia por una viñeta gráfica en la que se ridiculizaba al ejército, lo que le costó su traslado a Cantabria. Poco después, se presentó a elecciones por “Solidaritat Catalana”, con una rotunda victoria, abandonando el ejército para dedicarse a la política, en la que llegó a ser presidente de la Generalitat, en medio del despertar general de la conciencia catalanista.


Su alto sentido de la responsabilidad, le hizo pasar por el muy doloroso trance de tener que aceptar la rebaja de sus pretensiones de una república catalana dentro de la federación de repúblicas ibéricas, al de una región autónoma dentro de la república española.


Lluís Companys, único presidente del mundo elegido democráticamente que murió ejecutado, tuvo un osado temperamento pero, a mi juicio, carente del sentido de la estrategia, arriesgando más allá de lo oportuno, con nefastas consecuencias.


Admiro el espíritu que se desprende de dos de sus frases más famosas: “¡Volveremos a sufrir, volveremos a luchar, volveremos a vencer!” y “Todas las causas justas del mundo tienen sus defensores. En cambio Cataluña solo nos tiene a nosotros”


El proceso que ha desembocado en la convocatoria de la Consulta del 9 de Noviembre arranca de hace varios años pero, ¿por qué precisamente ahora, en el que la crisis económica está alcanzando unas cotas tan dramáticas, la Generalitat ha convocado esta Consulta? ¿Podría deberse a una estrategia de distracción?


La ciudadanía pasó de la protesta a la propuesta mucho antes de la crisis económica; así el 13 de septiembre de 2009, tuvo lugar en la población de Arenys de Munt una consulta popular para la independencia, que se extendería por muchísimos municipios catalanes a lo largo de los dos años siguientes.


Entre tanto, se produce la resolución del recurso de insconstitucionalidad sobre el Estatut de Catalunya presentado casi 4 años antes por el PP,  Estatuto aprobado por las Cortes y refrendado en referéndum por la ciudadanía de Cataluña, resolución que dejaba el Estatuto irreconocible en sus aspiraciones originales básicas.


La indignación popular se tradujo el 10 de junio del 2010 en una multitudinaria manifestación en Barcelona convocada por Òmnium Cultural a la que se adhirieron todos los partidos del Parlament (excepto PP y C’s Ciutadans), los principales sindicatos y 1.600 entidades de Cataluña, con el lema “Som una nació, nosaltres decidim” (Somos una nación, nosotros decidimos), manifestación popular que superó, según la Guardia Urbana, el millón cien mil personas y que supuso cuestionarse, por vez primera, el estado de las autonomías: nada sería igual a partir de ese momento.


La crisis económica ha hecho aflorar aún más, el sentimiento de agravio, siendo evidente que la clase política pretende aprovechar cualquier situación para su propio  beneficio, y esta no es una excepción. Pero ello no invalida el orden de los hechos, no invierte la causa y el efecto, de hecho, contrariamente a lo que se publicita en la práctica totalidad de los medios de comunicación españoles, ha sido la ciudadanía quien ha exigido a los dirigentes políticos  dar este paso, y no al revés.


Brevemente, ¿en qué consiste la frustración de Cataluña y por qué se ha llegado, a tu juicio, a estas cotas de hartazgo y desencanto?


Es ésta una pregunta muy interesante, que requiere de una respuesta compleja, aunque hubiera preferido que, en vez de  “frustración” se hubiera hablado de “indignación”.


Últimamente, los dirigentes de los partidos unionistas (empezando por el propio presidente del gobierno español), se afanan en remarcar un supuesto peligro de frustración en la población catalán –me parece una ironía la muestra de preocupación que los dirigentes de los partidos no nacionalistas profesan hacia nuestros sentimientos– pudiendo concluir que quien advierte de una ”gran frustración” caso de que la consulta no se celebre, está admitiendo que existe una gran parte de la ciudadanía que sí desea que se celebre la consulta.


Jamás he oído hablar de “frustración” en una conversación corriente sobre el tema de la consulta, aunque sí de hartazgo, a menudo, en un ambiente de franco desencanto. Una hipotética frustración dependería solamente de que las dificultades lograran que la ciudadanía abandonara su lucha, cosa que parece poco probable.


Hoy, el 80% de la ciudadanía de Cataluña quiere que se celebre la consulta, y el 88% admitiría los resultados. Podrán llover las prohibiciones, los recursos legales, las amenazas, los boicots, nada lo detendrá. En democracia no se puede mantener el rumbo en contra del deseo de la mayoría de la población.


¿Se habría llegado a la situación actual si el gobierno central no hubiera, en su día, transferido las competencias en materia de Educación?


Puede que haya influido positivamente colaborando en el alcance de una mayor cohesión social.


La transferencia de competencias en materia de educación, ha permitido una política educativa tal que ha logrado alcanzar unas cotas altísimas de integración de la población de orígenes muy diversos, que otros países europeos querrían para si. El famoso sistema que ha venido a llamarse de “inmersión lingüística”, admirable e indiscutible para la comunidad educativa internacional, está basado en un único sistema para la escuela pública, en el que la lengua vehicular es el catalán como lengua propia del país, aparte del estudio del castellano y de otras lenguas. Este sistema ha logrado que los alumnos terminen su escolarización obligatoria con un perfecto conocimiento del catalán y del castellano, y que la media escolar del conocimiento de la lengua castellana en Cataluña sea superior a la de España.


Los alumnos no pueden separarse por lenguas –cosa que desearía el actual gobierno español, el cual ha dictado ya varias leyes con ese propósito– si no que deben ser escolarizados juntos. Ello ha llevado a un grado de coexistencia y de respeto entre las dos lenguas mayoritarias, castellano y catalán, inimaginables para el español medio que jamás ha pisado Cataluña, y cuyo conocimiento sobre el tema se reduce a lo que le dicen por la televisión.


La catalanidad, es un fenómeno cultural. No es posible cambiar de origen étnico, ni de creencias, sin renunciar a las anteriores, pero sí es posible adoptar una lengua y una cultura sin renunciar a las propias. Ésa es la clave del éxito de dicho fenómeno en Cataluña.


¿Cómo viviste el proceso que desembocó en el referéndum escocés y la negativa de Escocia, como nación, a constituir en estado independiente?


Con expectación y asombro ante la inteligencia del gobierno británico (antes y durante el proceso electoral, donde hubo cambios de táctica), frente a la torpeza sin límites del gobierno español respecto el caso de Cataluña.


Creo que los viejos mataron los sueños de sus hijos y de sus nietos, pero así lo decidieron y así lo han aceptado. Pienso también que el tema de la independencia de Escocia volverá dentro de unos 15 años, y que volverá para quedarse, pues habrán tenido ya ocasión de ver incumplidas las promesas de última hora de los británicos.


La derrota de los soberanistas escoceses, que yo lamento, nos da una gran lección a los soberanistas catalanes para no caer en sus mismos errores. En este sentido, estamos aprendiendo del proceso escocés, algo que afortunadamente para mí no parece ocurrirle al gobierno español.


¿Has tenido o tienes relación con algún integrante del Movimiento de Liberación Nacional Vasco?


No, aunque todos los vascos que he tenido la ocasión de conocer me han mostrado su inclinación por la idea de una Euzkadi independiente, y una cierta admiración por el proceso que se vive en Cataluña.


¿Ha sido más inteligente el pueblo catalán que el de Euzkadi a la hora de encarar el proceso hacia la independencia sin hacer uso de la lucha armada?


No creo que sea una cuestión de inteligencia colectiva, sino de circunstancias pues, pese a las claras similitudes, son casos muy distintos. Por otra parte, creo que es injusto usar la expresión “del pueblo de Euzkadi” al referirnos a la lucha armada, como si se hubiera tratado de una decisión colectiva, ya que la ciudadanía vasca lo ha padecido en propia carne.


En una situación de guerra, aunque sea una guerra de guerrillas, no existen leyes ni moral, todo vale, ayer y hoy, y en todo el mundo. La cuestión es saber si vale la pena la guerra. Yo creo que no, que en ningún caso, pues siempre acaba desviándose en favor de los intereses de terceros. Puedo llegar a comprender que en un momento de la vida se pueda pensar que no hay otra solución que la lucha armada, aunque en este caso parecía claro que era una guerra que ETA no podía ganar. Ello ha hecho perder un montón de tiempo y energías en el caso de Euzkadi, siendo una de las causas que ha contribuido a que el proceso hacia la independencia esté mucho más maduro en Cataluña.


¿Qué opinión tienes sobre Terra Lliure?


Hay que reconocerlo como una etapa de nuestra historia, aunque corta, debido a que los apoyos que tenía en la sociedad catalana eran escasos. Creo que fue un acierto y una suerte el cómo se resolvió su disolución, puesto que por ése camino no habríamos llegado a nada positivo.


¿Pondrá en marcha finalmente la Generalitat la Consulta soberanista pese a la presumible prohibición legal del aparato sistémico español?


Lo dudo, pues sin  la posibilidad de unas votaciones con garantías democráticas y de pleno reconocimiento, aunque sean meramente consultivas, de poco servirían. Sin embargo el efecto ya se ha producido. Por una parte, la ciudadanía ya se ha hecho a la idea, y está más decidida  que nunca a mantener la lucha. Por otra parte, todos los países democráticos están atónitos ante las reacciones del gobierno español (denuncias, amenazas, recursos, prohibiciones, declaraciones que pretenden confundir legalidad con legitimidad y democracia, etc.), y mucho más con el precedente del reciente asunto escocés, resuelto por una vías mucho más civilizadas.


¿Qué hará Jordi si llegado el 9 de Noviembre se le impidiera ejercer su derecho al voto?


Continuar la lucha organizada colectivamente y de forma serena, pero con contundencia. Sin prisa, pero sin pausa.


¿Qué deberían de hacer los Mossos d’Esquadra caso de que la Consulta fuera finalmente activada pese a la prohibición del aparato sistémico del Estado español?


Ignoro el tratamiento jerárquico que tiene la policía autonómica respecto de los mandos policiales o militares españoles. Supongo que el estado español tendrá medios legales para hacer con la policía lo que quiera, aún siendo competencia del gobierno autonómico. La Generalitat no se arriesgará a poner en un compromiso de tal magnitud a su propia policía.


Imagina por un momento que fueras uno de estos Mossos, ¿qué harías?


Me resulta inimaginable verme como policía, ni siquiera por un solo momento. Conozco a mossos d’esquadra que trabajan activamente para la independencia, a otros –la mayoría– que les da lo mismo, y a otros que se ofrecerían voluntarios para impedir la consulta.


Pienso que una persona que se mete en un cuerpo militar conoce suficientemente de qué va el tema, y acabará acatando las órdenes de sus superiores.


¿Eres partidario de la desobediencia civil como ha amenazado con organizar Esquerra Republicana de Catalunya?


Una ley injusta no se convierte en justa por el hecho de haber sido promulgada por un estado democrático, de hecho, España lo es, y sin embargo no podemos afirmar que sean justas todas sus leyes por basarse  en un sistema de privilegios para unas pocas personas en detrimento de todas las demás.


Si España sigue con su “aquí no pasa nada”, cerrando los ojos a la realidad y prohibiéndolo todo, inevitablemente en algún momento habrá que desobedecer, hasta que un árbitro externo mande sentarse a la mesa de las negociaciones y no deje levantar a las partes hasta que lleguen a un acuerdo.


Supongo que, en alguna ocasión, habrás visitado alguna ciudad del territorio peninsular español, ¿cómo te sentiste al constatar la animadversión existente en muchas partes del país hacia lo catalán?


Al principio desconcierto e indignación, luego mucha pena. Considero criminal la manipulación que han hecho de ello los principales partidos políticos para su propio beneficio y para ganar votos fáciles producto de la falta de cultura (Hitler empezó igual con los judíos), lo que no exculpa el lamentable y supino grado de desinformación de una parte muy importante de la población española. España sigue sin perdonarnos el hecho de haber resistido y no habernos dejado absorber por Castilla, pese a los centenares de leyes dictadas al respecto, perfectamente documentadas, que se promulgaron a partir de los Decretos de Nueva Planta de 1715 hasta nuestros días.


Pero no todo el mundo es igual, y tengo la suerte de tener algunos muy buenos amigos españoles, alguno de ellos claramente anti independentista con respecto Cataluña, pero con un gran respeto hacia la voluntad de sus ciudadanos.


¿Cuáles serán, a tu juicio, los siguientes pasos a dar por las instituciones catalanas caso de no celebrarse la Consulta soberanista el próximo día 9 de Noviembre?


La batalla legal no ha hecho más que empezar. En este caso, contamos con el compromiso del actual presidente del gobierno catalán de celebrar elecciones anticipadas mediante acuerdo con las fuerzas políticas que están a favor de la consulta, elecciones que tomarían carácter plebiscitario, es decir, con un contenido programático perfectamente definido respecto a la secesión de Cataluña.


En caso de que hubiera mayoría clara, subrayo lo de clara, de los partidos favorables a  la  consulta, el estado español no tendría más remedio que empezar a negociar, y si se negara nuevamente, y una vez agotadas todas las vías legales, no habría otra solución que declarar unilateralmente la independencia, y armar una movida de tal calibre, que finalmente tuviera que intervenir la diplomacia internacional.


Caso de que Cataluña obtuviera en un futuro no muy lejano su independencia, ¿qué pasaría con el importante porcentaje de castellano hablantes que hay en este país, se les permitiría continuar hablando en este idioma?


Es impensable construir un país al margen de la lengua materna de la mitad de sus ciudadanos. No solo se les permitirá, expresión que me parece fuera de lugar puesto que en Cataluña se hablan sin ningún problema y hay censadas escolarmente unas 200 lenguas, sino que el castellano será lengua oficial, naturalmente junto con el catalán como lengua propia del país.


¿Podría existir, a tu juicio, un plan B entre ambos gobiernos tendente a aparcar la cuestión independentista a cambio de más autonomía y de un nuevo régimen fiscal?


Este tren se podía haber tomado, pero ya se marchó (propuesta de pacto fiscal del año 2012, cuya discusión fue rechazada categóricamente por el gobierno español).


Y podía haber sido muy fácil, francamente fácil, puesto que tradicionalmente nuestros gobiernos se han dejado comprar por un plato de lentejas. En caso de existir este plan B, aunque no soy capaz de percibirlo, y de que el gobierno catalán mostrara signos de caer en la tentación, en estos momentos serían los ciudadanos de Cataluña quienes no lo permitirían.


¿Es irreversible el proceso hacia la independencia?


Totalmente, la historia se repite. El estado español ha ido tan lejos en su cerrazón, que no dará marcha atrás, y ocurrirá lo que hace dos siglos con los territorios de ultramar, que acabó perdiéndolos, en aquella ocasión desgraciadamente con sangrientas guerras. Será un proceso largo, pero imparable. En esta ocasión Cataluña pretende cambiar los fusiles por las urnas.


¿Es irreversible, a tu juicio, la fractura que se está produciendo entre la España nacionalista y Cataluña como consecuencia de este proceso soberanista?


Suscribo lo expuesto, hace dos meses en una entrevista, por el filósofo, catedrático, escritor y político Xavier Rubert de Ventós: “Mira, en España, el estado hizo la nación. Conquistaron, mandaron, dominaron, unificaron. Ésta es su naturaleza, antes que adaptarse, pactar o inventar. Por eso los castellanos tienen esa incapacidad crónica de respetar de veras lo que no es oficial”.


Valga como ejemplo lo visto a lo largo de muchos años, incluso durante la última guerra civil, como España sí respetaba a Andorra, un país muy pequeño y con el catalán como única lengua oficial, pese a no estar reconocido como estado de derecho por las Naciones Unidas hasta hace algunos pocos años, simplemente porque sí estaba reconocido como Principado independiente, con un sistema curiosísimo de dos copríncipes o jefes de estado.


Pues bien, en cuanto Cataluña sea plenamente un estado de derecho, reconocido oficialmente por la comunidad internacional, las relaciones con España mejorarán espectacularmente. Pasado un período de adaptación mental, Cataluña se les hará visible, y sus ojos la miraran como a un igual, posiblemente no sin cierta envidia.


Además, la culminación del proceso de independencia de Cataluña hará un bien inmenso a los españoles. España tendrá que ponerse las pilas, los sistemas económicos y de productividad necesariamente deberán cambiar, se reactivarán las luchas sociales  y, al menos éste es mi deseo, con el tiempo dará lugar a una ilusión colectiva en España para el cambio social.